miércoles, 4 de noviembre de 2009

juego de cartas

Se lo jugó todo a una sola carta. La sonrisa socarrona que se escondía entre los dientes de ella no le asustó, ni siquiera le hizo dudar de su suerte. Debería haberlo hecho y lo sabría después, pero demasiado tarde. Tan lento, insidioso y tenaz fue su declive que el resto de su vida maldeciría esa Reina de Corazones.

2 comentarios:

  1. Son las 7:36, mi padre ha comprado unos donuts que están malos no, lo siguiente y yo no sé que comentar de esta entrada. Me gusta, pero estoy tan dormida que aún no sé por qué.
    La vida se asemeja a un juego de cartas en el que todos apostamos.

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  2. Hay gente que siempre guarda un as en la manga. Hay verdaderos prestidigitadores. Hay conejos que se esconden en un sombrero esperando que alguien les permita tener un segundo de gloria. Hay auténticos maestros del farol y las triquiñuelas...

    Y después estamos los que ni siquiera sabemos cómo se juega a esto y, a veces, hasta ponemos los naipes del revés.

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