Hay discos más redondos que otros y éste es uno de ellos. Cuando abrí "QUÉDATE CONMIGO" estaba tan tranquilo como el que apuesta a caballo ganador. No sólo porque ya había escuchado varias de sus canciones en directo sino porque Ruibal nunca falla. No se si será la fe de los valientes, la perspectiva de los años, la coherencia desmedida o el orgullo sin vergüenzas ni maquillajes de lo que le sale del alma, pero el caso es que Ruibal nunca falla.
Emocionante Viñera de postín, homenaje de primera. Tierna hasta la ingenuidad Tu piloto cariñoso. Insanamente envidiable A Roma no quiero ir. Lo de segundas partes nunca fueron buenas no es aplicable a Los huérfanos de la Pensión Triana. Y ese pequeño Lama, caprichoso y vanidoso que quiere conducir el transiberiano... Que no falte el carnaval ni Valdevaqueros y que no parezca que me planto, que es que tampoco quiero ser pesado, pero es que es para ponerse a decir maravillas de cada estrofa y cada arreglo.
En resumen, discazo. Lo que no sé es por qué he tardado tanto en pillarlo.
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